Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 5

Tal vez mis pensamientos se elevan demasiado en algo que quizás es más sencillo, pero al observar el desarrollo de mis plántulas de tomate se me hace inevitable pensar en la Teoría de la Selección Natural de Charles Darwin. Hay algunas plántulas de tomate que desde el primer momento ya están condenadas al fracaso: O … Continuar leyendo Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 5

Mis Historias del Norte 3: El Hermano Persa (by @TheLonelyWlker)

Una vez superada esa experiencia bastante surrealista con aquellos extraños compatriotas, supe recibir la solidaridad del ángel de la guarda, más sin embargo para poder permanecer en aquel país del norte se requería mantenerme como estudiante, lo que requería una determinada suma de dinero cada semestre, la situación se tornaba algo desesperante, ya que en … Continuar leyendo Mis Historias del Norte 3: El Hermano Persa (by @TheLonelyWlker)

Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 4

Las semillas están comenzando a germinar. Sembré 3 semillas en cada vaso, es decir que hay 30 oportunidades de poder obtener plantas que puedan producir tomates. Siendo optimista espero que al menos pueda obtener 5 plantas adultas produciendo. Pero veremos lo que la naturaleza y mis cuidados nos puedan brindar con este experimento de Horticultura … Continuar leyendo Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 4

Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 2

La germinación: se coloca sustrato (1 parte de fibra de coco + 2 partes de humus o abono orgánico). Aproximadamente 4 centímetros en vasos plásticos transparentes a los que previamente se le han hecho huecos en lo inferior pero hacio los lados. Se colocan 3 semillitas secas en cada vaso y se coloca una pequeña … Continuar leyendo Diario de un horticultor urbano: Los Tomates 2

Dormiré con tu cuerpo largamente

Una vez más mi hermanita haciendo gala de sus dotes literarios. Realmente una hermosa expresión de sus sentimientos.

A la izquierda del roble

20170601_221721Dormiré con tu cuerpo largamente,

hasta que libres se arrullen mis huesos.

Llevan lustros ya mis besos,

aquietados por tu voz perversamente.

Te invento siempre dulcemente,

en los ojos de tu Patria herida.

Cada huella dejada es querida,

en la memoria de tu implacable mundo.

Ven, dame un beso profundo, que me

deje en tu mar abatida.

 Mariposa de luz ardiente,

cultivando estás mi húmedo abrazo.

Déjame amarte en el ocaso.

Preña mis párpados florecientes.

Tu silencio hueco es tan hiriente.

Tu palabra aviva el segundo.

Eterno va el mar vagabundo.

Me arrullo en tu luz del adiós.

Tal vez seamos broma de Dios,

O un capricho del sol en el mundo.

Hablar contigo es el hechizo

de descrifar historias infinitas.

Me das tu mano y me invitas,

a un viejo abrazo impreciso.

Creo sentir el paraíso,

en tu dulce eterna cadencia.

Me lees con clarividencia, 

en cualquier lejano mundo.

Ver la entrada original 64 palabras más